Hoy hace cuatro años que comenzamos a buscarte. Creo que fue un martes. Yo había bajado al centro para comprar los regalos de Navidad. Para las mujeres la elección era fácil, pulseras, sandalias...para los varones, vos y Santiago, era difícil; a Santi le gusta la ropa sobria pero "no de viejo" y lo que te gustaba a vos siempre era lo más caro. Me llevo toda la tarde pero al fin encontré lo que quería, o lo que pensé que les gustaría, una remera negra con un dibujo imperceptible para Santi y una musculosa marrón oscura con una guarda incaica para vos, que parecía más cara de lo que en realidad había costado. Todavía la tengo guardada en la misma bolsa, en mi placard. Apurada tomé el último micro que me llevaba a Las Vegas; hacía pocos días que me había mudado. Antes vivía en Potrerillos. Me acuerdo de esos días.me acuerdo uno por uno.
Esa noche me llamó tu mamá. Estaba preocupada, habías quedado en bajar el lunes a Luján y no habías llegado. Le dije que yo tenía que ir a la tarde siguiente a una reunión en Potrerillos, por la entrega de los terrenos, que si no andabas por la villa iba a buscarte en la base de rafting donde trabajabas, Río Aventura, creo que se llamaba así. Cuando llegué a la villa, el miércoles por la tarde, fui a la cafetería de los Moyano y les pedí prestada la computadora porque tenía que mandar unos mails. ¿Estuviste en la Moon Fest? le pregunté a Rocío ¿Lo viste a Dante? Rocío me dijo que sí, que te había visto pero que no te prestó atención porque estaba bailando con Jorge y que Pedro se había ido temprano. Pedro es su hermano y yo no había preguntado por él, pero fui a la cocina donde estaba y le hice la misma pregunta. Me dijo que no, que no te había visto, bajó la cabeza y se fue hacia otra habitación. Con Pedro estaba el gordito del restaurante que tenía otra de las bases, la misma pregunta, la misma bajada de cabeza, la misma huida.
Volví a la cafetería y al rato entró Rocío con cara de circunstancia. "Me dijo Pedro que te contara todo (Pedro tenía esa costumbre de esconderse entre las polleras de la madre o de la hermana), en la fiesta hubo de todo, chupi, droga, piñaderas; Dante se agarró a las piñas con alguien, lo sacaron de la fiesta, los de la seguridad, entonces se enojó y dijo que se volvía para Mar del Plata. Dante se fue a Mar del Plata", aseguró. Eso, supuestamente, había sucedido entre la noche del sábado y la mañana del domingo anterior. Llamé a Mar del Plata y les pregunté a tus hermanos si estabas allí, me dijeron que no y salieron a ver si tus amigos sabían algo, y no, no sabían nada. Entonces la llamé a tu vieja "tomate el micro a Potrerillos, algo raro está pasando".
La reunión por la entrega de los terrenos era en la Delegación Municipal. Ahí estaba casi toda la gente de la villa y el subcomisario Miguel Mendoza que había ido a despedirse porque lo trasladaban a Maipú. Le anticipe lo que estaba pasando y que en un rato íbamos a ir tu madre y yo a la subcomisaría para hacer la denuncia. Se puso como loco, me dijo que en la Moon Fest no había pasado nada, que eran mentiras de la Rocío y que él lo sabía muy bien porque había estado a cargo de la seguridad. Esto está mal, pensé y no me equivocaba.
Llegó tu mamá y fuimos a la subcomisaría a hacer la denuncia pero no la tomaron y nos dijeron que teníamos que hacerla en la comisaría de Carrodilla. Igual nos fuimos a la base de rafting. Por el camino mirábamos entre los matorrales ¿Pesimismo? No, desde hacía un tiempo, pero especialmente en ese año 2015, se había dado en todo el país una seguidilla de crímenes y desapariciones; las víctimas eran gente joven y los victimarios ladrones o policías, "gatillo fácil", le dicen. Los argentinos vivíamos, y vivimos, temblando por nuestros hijos. La entonces presidente (hoy vicepresidente) decía que la inseguridad era una "sensación", pero las cosas pasaban.
En la base solo había unos muchachos recogiendo los últimos trastos de la fiesta. Nos dijeron que el cuidador había ido a la proveeduría. Lo esperamos; tu mamá se adentró en la montaña para buscarte. Cuando llegó el cuidador, Darío, le pregunté por vos y me contestó que hacía mucho que no te veía. "Cómo que hace mucho que no lo ve" ya estaba furiosa, "Dante trabaja aquí desde junio y este fin de semana vino para hacer bajadas al río por la Moon Fest; Rocío Moyano ya me contó del alcohol y las peleas, así que no mienta". Entonces me dijo que te habías peleado con el fotógrafo, que los dos, vos y él estaban borrachos, pero que el de la seguridad solo te sacó a vos y que te "tiró por allí" y señaló hacia el río.
Llegó el patrullero de la subcomisaría de Potrerillos y atrás llegó Vicky, tu mamá. Fueron a la cabaña donde los guías guardaban sus cosas y ahí estaba tu mochila y tu ropa. Tu celular lo tenía Darío, dijo que él los guardaba cuando los guías hacían las bajadas. Después me enteraría que esa noche no hubo bajada porque la luna no salió, entonces ¿por qué tenía Darío tu celular?. Se los entregó a los policías y los llevó hasta la orilla del río, a mostrarle el lugar donde te habían "tirado". Tu mamá también fue.
Yo me apoyé en el tronco de un árbol, me acuerdo bien, y me quedé mirando al patrullero estacionado en la entrada de la base de rafting como si fuera parte de un sueño. No me pregunté ¿por qué a nosotros? Me dije "esta vez nos tocó a nosotros".
(Continuará en la próxima publicación
Llegó tu mamá y fuimos a la subcomisaría a hacer la denuncia pero no la tomaron y nos dijeron que teníamos que hacerla en la comisaría de Carrodilla. Igual nos fuimos a la base de rafting. Por el camino mirábamos entre los matorrales ¿Pesimismo? No, desde hacía un tiempo, pero especialmente en ese año 2015, se había dado en todo el país una seguidilla de crímenes y desapariciones; las víctimas eran gente joven y los victimarios ladrones o policías, "gatillo fácil", le dicen. Los argentinos vivíamos, y vivimos, temblando por nuestros hijos. La entonces presidente (hoy vicepresidente) decía que la inseguridad era una "sensación", pero las cosas pasaban.
En la base solo había unos muchachos recogiendo los últimos trastos de la fiesta. Nos dijeron que el cuidador había ido a la proveeduría. Lo esperamos; tu mamá se adentró en la montaña para buscarte. Cuando llegó el cuidador, Darío, le pregunté por vos y me contestó que hacía mucho que no te veía. "Cómo que hace mucho que no lo ve" ya estaba furiosa, "Dante trabaja aquí desde junio y este fin de semana vino para hacer bajadas al río por la Moon Fest; Rocío Moyano ya me contó del alcohol y las peleas, así que no mienta". Entonces me dijo que te habías peleado con el fotógrafo, que los dos, vos y él estaban borrachos, pero que el de la seguridad solo te sacó a vos y que te "tiró por allí" y señaló hacia el río.
Llegó el patrullero de la subcomisaría de Potrerillos y atrás llegó Vicky, tu mamá. Fueron a la cabaña donde los guías guardaban sus cosas y ahí estaba tu mochila y tu ropa. Tu celular lo tenía Darío, dijo que él los guardaba cuando los guías hacían las bajadas. Después me enteraría que esa noche no hubo bajada porque la luna no salió, entonces ¿por qué tenía Darío tu celular?. Se los entregó a los policías y los llevó hasta la orilla del río, a mostrarle el lugar donde te habían "tirado". Tu mamá también fue.
Yo me apoyé en el tronco de un árbol, me acuerdo bien, y me quedé mirando al patrullero estacionado en la entrada de la base de rafting como si fuera parte de un sueño. No me pregunté ¿por qué a nosotros? Me dije "esta vez nos tocó a nosotros".
(Continuará en la próxima publicación
o continuará eternamente hasta que se haga justicia)
