El por qué de este blog

Por qué este blog? porque nosotras, las mujeres que no nos embanderamos, también queremos hacer escuchar nuestra voz, más pausada, en un tono más armonioso -o al menos es lo que pretendemos- porque tenemos mucha experiencia transitada y mucho para decir en este campo de controversias en que se ha convertido la "lucha de géneros". E invitamos a aquellas compañeras que se sientan identificadas con nuestra postura a colaborar en nuestro blog con sus comentarios.

sábado, 21 de diciembre de 2019

Por Dante

Hoy hace cuatro años que comenzamos a buscarte. Creo que fue un martes. Yo había bajado al centro para comprar los regalos de Navidad. Para las mujeres la elección era fácil, pulseras, sandalias...para los varones, vos y Santiago, era difícil; a Santi le gusta la ropa sobria pero "no de viejo" y lo que te gustaba a vos siempre era lo más caro.  Me llevo toda la tarde pero al fin encontré lo que quería, o lo que pensé que les gustaría, una remera negra con un dibujo imperceptible para Santi y una musculosa marrón oscura con una guarda incaica para vos, que parecía más cara de lo que en realidad había costado. Todavía la tengo guardada en la misma bolsa, en mi placard. Apurada tomé el último micro que me llevaba a Las Vegas; hacía pocos días que me había mudado. Antes vivía en Potrerillos. Me acuerdo de esos días.me acuerdo uno por uno.

Esa noche me llamó tu mamá. Estaba preocupada, habías quedado en bajar el lunes a Luján y no habías llegado. Le dije que yo tenía que ir a la tarde siguiente a una reunión en Potrerillos, por la entrega de los terrenos, que si no andabas por la villa iba a buscarte en la base de rafting donde trabajabas, Río Aventura, creo que se llamaba así. Cuando llegué a la villa, el miércoles por la tarde, fui a la cafetería de los Moyano y les pedí prestada la computadora porque tenía que mandar unos mails. ¿Estuviste en la Moon Fest? le pregunté a Rocío ¿Lo viste a Dante? Rocío me dijo que sí, que te había visto pero que no te prestó atención porque estaba bailando con Jorge y que Pedro se había ido temprano. Pedro es su hermano y yo no había preguntado por él, pero fui a la cocina donde estaba y le hice la misma pregunta. Me dijo que no, que no te había visto, bajó la cabeza y se fue hacia otra habitación. Con Pedro estaba el gordito del restaurante que tenía otra de las bases, la misma pregunta, la misma bajada de cabeza, la misma huida.

Volví a la cafetería y al rato entró Rocío con cara de circunstancia. "Me dijo Pedro que te contara todo (Pedro tenía esa costumbre de esconderse entre las polleras de la madre o de la hermana), en la fiesta hubo de todo, chupi, droga, piñaderas; Dante se agarró a las piñas con alguien, lo sacaron de la fiesta, los de la seguridad, entonces se enojó y dijo que se volvía para Mar del Plata. Dante se fue a Mar del Plata", aseguró.  Eso, supuestamente, había sucedido entre la noche del sábado y la mañana del domingo anterior. Llamé a Mar del Plata y les pregunté a tus hermanos si estabas allí, me dijeron que no y salieron a ver si tus amigos sabían algo, y no, no sabían nada. Entonces la llamé a tu vieja "tomate el micro a Potrerillos, algo raro está pasando". 

La reunión por la entrega de los terrenos era en la Delegación Municipal. Ahí estaba casi toda la gente de la villa y el subcomisario Miguel Mendoza que había ido a despedirse porque lo trasladaban a Maipú. Le anticipe lo que estaba pasando y que en un rato íbamos a ir tu madre y yo a la subcomisaría para hacer la denuncia. Se puso como loco, me dijo que en la Moon Fest no había pasado nada, que eran mentiras de la Rocío y que él lo sabía muy bien porque había estado a cargo de la seguridad. Esto está mal, pensé y no me equivocaba.

Llegó tu mamá y fuimos a la subcomisaría a hacer la denuncia pero no la tomaron y nos dijeron que teníamos que hacerla en la comisaría de Carrodilla. Igual nos fuimos a la base de rafting.  Por el camino mirábamos entre los matorrales ¿Pesimismo? No, desde hacía un tiempo, pero especialmente en ese año 2015, se había dado en todo el país una seguidilla de crímenes y desapariciones; las víctimas eran gente joven y los victimarios ladrones o policías, "gatillo fácil", le dicen. Los argentinos vivíamos, y vivimos, temblando por nuestros hijos. La entonces presidente (hoy vicepresidente) decía que la inseguridad era una "sensación", pero las cosas pasaban.

En la base solo había unos muchachos recogiendo los últimos trastos de la fiesta. Nos dijeron que el cuidador había ido a la proveeduría. Lo esperamos; tu mamá se adentró en la montaña para buscarte. Cuando llegó el cuidador, Darío, le pregunté por vos y me contestó que hacía mucho que no te veía. "Cómo que hace mucho que no lo ve"  ya estaba furiosa, "Dante trabaja aquí desde junio y este fin de semana vino para hacer bajadas al río por la Moon Fest; Rocío Moyano ya me contó del alcohol y las peleas, así que no mienta". Entonces me dijo que te habías peleado con el fotógrafo, que los dos, vos y él estaban borrachos, pero que el de la  seguridad solo te sacó a vos y que te "tiró  por allí"  y señaló hacia el río.

Llegó el patrullero de la subcomisaría de Potrerillos y atrás llegó Vicky, tu mamá. Fueron a la cabaña donde los guías guardaban sus cosas y ahí estaba tu mochila y tu ropa. Tu celular lo  tenía Darío, dijo que él  los guardaba cuando los guías hacían las bajadas. Después me enteraría que esa noche no hubo bajada porque la luna no salió, entonces ¿por qué tenía Darío tu celular?. Se los entregó a los policías y los llevó hasta la orilla del río, a mostrarle el lugar donde te habían "tirado". Tu mamá también fue.

Yo me apoyé en el tronco de un árbol, me acuerdo bien, y me quedé mirando al patrullero estacionado en la entrada de la base de rafting como si fuera parte de un sueño. No me pregunté ¿por qué a nosotros? Me dije "esta vez nos tocó a nosotros".

(Continuará en la próxima publicación
 o continuará eternamente hasta que se haga justicia)











lunes, 2 de septiembre de 2019

Bachofen II ¿Entre Lilit y Eva, qué pasó?

Cuenta la leyenda y también el Génesis (1:27) que Dios creo al hombre a imagen suya, varón y hembra los creó. Pero esta hembra primigenia, que se llamó Lilit, se escapó del paraíso.


Lilit, período Babilónico
En la página siguiente, el Génesis vuelve sobre el tema explicando cómo Dios creó al hombre (del polvo de la tierra) y cómo fue creada una segunda mujer, Eva:  Entonces Dios hizo caer en un sueño profundo a Adán (así se llamo el supuesto primer hombre) y mientras este dormía tomó una de sus costillas..., y de la costilla que Dios tomó del hombre hizo una mujer.

 Cuando la vio, Adán, recordando su experiencia anterior, decidió asegurar su posesión...esto es ahora hueso de mis huesos y carne de mi carne; esta será llamada Varona porque del varón fue tomada (Génesis 2: 21,23).  No sé si Varona se cambió de nombre y se puso Eva, o si hubo una tercera mujer,  pero sí está claro que  Eva era también una mujer de recursos a quien tampoco le gustaba el Paraíso, por lo tanto se las ingenió para salir de allí  y tentar a Adán para que siguiera sus pasos. 

 El mito hebreo y no el Génesis, cuenta que Lilit, la primera esposa de Adán, lo abandonó para irse del Edén, porque seguramente ya estaba aburrida de tanta beatitud, y se instaló a orillas del Mar Rojo junto a sus hijos. Allí consiguió un buen amante, Samael y juntos se dedicaron a poblar la Tierra, colaborando seguramente con Adán que, junto a Eva, la nueva,  estaba abocado a la misma función.
Como no podía ser menos, porque esta es una leyenda patriarcal, Lilit termina convertida en un demonio que engendra hijos con el semen que los varones derraman en las poluciones nocturnas.

Sin embargo, si uno lee con atención, hay varias cuestiones que surgen de la historia bíblica:

1) A Dios no le salían bien las mujeres, todas resultaban casquivanas y sobre todo muy independientes.

2) Algo malo tenía el Edén (paraíso) que las mujeres querían escapar de allí.

3) El hombre no se las arreglaba solo, había que fabricarle mujeres que le dijeran lo que tenía qué hacer, si no, no movía.

4) Ya sea que Dios las hiciera de polvo o de costillas masculinas las mujeres tenían su propia idiosincrasia.

Ironías aparte, la historia bíblica de la creación es una evidencia más de que antes del patriarcado existió el matriarcado, tal como dice Bachofen.

Al fin he retomado la lectura de Bachofen. Para los que no saben quien es los remito a la entrada sugerida. De paso aprovecho para rectificar una información; en la entrada anterior yo presenté a Bachofen como antropólogo; en realidad era jurista, y fue precisamente adentrándose en las fuentes jurídicas mas antiguas como comenzó a incursionar en la arqueología. Si bien en esta obra Bachofen no se refiere especialmente a la Biblia, y no creo recordar que figure entre las fuentes que menciona; señala sin embargo algo muy significativo, existen fuentes que implícita o explicitamente, permiten detectar  la existencia del matriarcado.  Partiendo de la certidumbre que el Derecho se asienta en la autoridad del paterfamilia, comenzó a buscar el origen de esa práctica. Así descubrió que existió un sistema jurídico más arcaico basado en la autoridad de las madres.
Por supuesto no les voy a bajar aquí toda la teoría de Bachofen, solo comentarles que, basándose en el mito y en fuentes arcaicas, deduce cuatro etapas en la Historia de la Civilización Humana

1) Hetairismo: Los hombres dominan por la fuerza y las mujeres están sometidas a sus caprichos

2) Civilización amazónica: Reacción violenta de la mujer hacia el dominio del hombre

3) Ginecocracia:  Una etapa de mayor organización en que la mujer crea un sistema legal, el Derecho Materno basado en los lazos de sangre y el predominio de la maternidad.

4) Patriarcado: Se instaura una nueva etapa en que, según Bachofen, los "valores" masculinos permitieron el desarrollo del "Derecho Civil" (frente al "Derecho Natural Matriarcal"), de la Racionalidad y de los aspectos superiores de la cultura. 

Bachofen, aunque militaba en las filas del patriarcado, descubrió que las fuentes y mitos pre helénicos registran genealogías matrilineales (es decir que el árbol genealógico se arma a partir de la linea materna), también pudo deducir, que el derecho sucesorio pre histórico beneficiaba a las mujeres y que estas debían asegurar la dote de sus hijos y hermanos varones. Por otra parte, y esto es lo más importante, las fuentes históricas, las que hablan del origen de los diferentes pueblos, niegan el sistema matriarcal pre existente, más aún, ni siquiera lo mencionan y esta negación, violentamente simbólica, señala Bachofen, prueba precisamente su existencia. Para este autor, los mitos no solo expresan los principios de la civilización que los crea, sino también que estos pueden conservar ideologías de civilizaciones anteriores. Así, irá descubriendo como en todas las mitologías se establece un enfrentamiento ancestral entre los principios femenino y masculino.

 Al leer su artículo pude descubrir que la Biblia, y específicamente el Génesis, es otra de las fuentes que muestra la existencia de una civilización matriarcal, negándola. ¿Por qué?  Se puede creer en Dios o no, se puede ser religioso o no, pero ahí está escrito que hubo un primer hombre y una primera mujer (o dos según el mito) que se enfrentaron por sus derechos en un lugar llamado Edén o Paraíso. El mito más que la fuente descubre que hubo otros hombres y otras posibilidades afuera del Paraíso que las mujeres no dudaron en aprovechar. Posteriormente, un hombre, escritor de Biblias, decidió adjudicarle a Dios la responsabilidad de crear una nueva mujer, "sangre de la sangre y hueso de los huesos del hombre", para que lo respetara y obedeciera. Con ella debía surgir una nueva civilización en la cual la mujer que osara rebelarse sería convertida en un demonio o en una estatua de sal.

¿Qué paso entre Lilit y Eva? Entre el nacimiento de la primera y la construcción de la segunda pasó el matriarcado. En el comienzo del Génesis, Dios creó al hombre y la mujer al mismo tiempo,  los creo a su imagen y semejanza, les ofreció las mismas prerrogativas y les regaló un Paraíso. Eran dos seres diferentes y autónomos. Sin embargo Lilit era por naturaleza una inconformista; eligió donde y con quien vivir e impuso sus leyes. En el capítulo siguiente los escribas deciden vengarse del desacato femenino y borraron de un plumazo la existencia del matriarcado. Comienza una nueva civilización, que mantiene la idea de un varón  vivificado con el aliento divino e introduce la concepción de la mujer creada con un hueso de la costilla del hombre. Los escribas van más lejos, castigan a Eva por la insumisión de Lilit y la expulsan del Paraíso, la condenan a parir con dolor y a avergonzarse de su desnudez.  Adán, que también es expulsado,  es acusado por asociación ilícita y condenado a sudar por el resto de su vida.  Ninguno de los dos se salva de los castigos, pero Adan recibe un premio, es nombrado jefe de la tribu.

Eva nunca se resignó a la sumisión, como dice la canción de Silvio Rodriguez


Eva no quiere ser para Adán
la paridora pagada con pan.
Eva prefiere también parir
pero después escoger donde ir.. .


...y  dejó su impronta en la nueva civilización, especialmente la hebrea. La religión judía es matrilineal, la categoría de judío la da el vientre materno,  aunque el vástago lleve el apellido del padre. Contradiciendo esa realidad el judaísmo ortodoxo ha puesto a la mujer en segundo plano, pero los tiempos pasan y nuevas vertientes del judaísmo han tenido que reconocer los derechos femeninos. 

Esto no termina aquí. Seguiremos con Bachofen algún día de estos, vaya a saber qué nuevas cosas nos revela su lectura. Siempre es bueno desempolvar los clásicos. Mientras tanto, amigas, vamos descubriendo que siempre, desde el momento de la creación, nuestro destino fue luchar por nuestros derechos y que ningún obstáculo nos hizo resignar o postergarlos, sea  cual sea el camino que hubiéramos elegido. 











sábado, 25 de mayo de 2019

Por qué me hacés esto!!???

He buscado, inútilmente, una foto de Esteban Lamothe con el rostro ensangrentado y cara de furia, apuntando con una pistola a la protagonista mientras pronuncia POR QUÉ ME HACES ESTO!!! 
Quería ilustrar esta entrada con la foto de esa escena porque, aunque mala, me pareció muy simbólica.  Sin lugar a dudas simboliza el grito de guerra del macho antes de encajarte una trompada. Como bien sabemos, es muy normal eso de desligarse de la responsabilidad del golpe trasladando la culpa al otro. Por ese motivo, por qué me hacés esto o mirá cómo me ponés, se han convertido en los slogans de la violencia de género.

Pero, pero, siempre hay un pero,  no todo es blanco o negro, los matices son innumerables y en este tema también. Ese por qué me hacés esto puede ser también el discurso encubierto de un hombrecito o de una mujercita buenos como el pan, que también intentan desplazar en el otro la culpa del desamor o del simple aburrimiento. Por qué me hacés esto si yo soy tan bueno/a, si te di mis noches y mis días, si te pagué la luz y las expensas, si jamás pensé en nadie que no fueras vos....
Mentiras, viles mentiras. La imaginación nos pertenece y vuela como una tórtola y en ese vuelo suceden todas las fantasías y muchas infidelidades. 

Hoy, nuestras colegas feminazis exigen que, ante un buen par de tetas, el hombre mire para otro lado. Por suerte, todavía somos dueños de nuestros pensamientos, y por supuesto de nuestros ratones y ni siquiera un marido celoso puede impedir que miremos las manos y los zapatos del nuevo vecino ni una mujer celosa puede detener los coqueteos seductores, pero al fin y al cabo inocentes, del marido con esa chica de la oficina. 

Y es que la imaginación nos permite corrernos de ese espacio de rutina que convierte la convivencia en un largo y aburrido domingo. Entonces, cuando de pronto descubrimos que subimos el ruedo del vestido no para que nuestro "conviviente" mire nuestras torneadas pantorrillas sino para que lo haga el vecino, si pensamos en él cuando vamos a la peluquería y nos ponemos dos o tres mechas violetas, si cambiamos el perfume para que la secretaria del gerente nos pregunte hmmm qué perfume usás??? o nos matamos en el gimnasio para abultar la camisa, estamos cometiendo una infidelidad mental pero absoluta que, sin embargo, nos ayuda a sobrellevar el momento de crisis de pareja por el que todos pasamos, invariablemente. Y es precisamente el/la "conviviente" quien recoge los beneficios, porque generalmente el auténtico destinatario de nuestra transformación no se entera.

Ahora, si ante las dudas que provocan los cambios del otro ponemos cara de carnero degollado y, explícita o implícitamente pronunciamos el fatídico "por qué me hacés esto", tiramos abajo toda la construcción supletoria y nos convertimos en un lastimoso fardo.

Hace muchos años vi una película que todos deberían ver antes de casarse y/o emparejarse, Blue Valentine, porque esa película muestra que nunca nos casamos (o emparejamos) con la persona de quien nos enamoramos. Apenas asumida la responsabilidad de la convivencia cada uno de nosotros, los contrayentes, se transforma en otra persona, ni mejor ni peor (aunque generalmente es peor), y siente la urgente necesidad de transformar al otro a su imagen, aunque esta imagen no sea la que lo enamoró. O peor aún, sucede a veces que nos enamoramos de alguien casi desconocido y cuando nos acercamos a ese alguien no es ni por asomo cómo lo habíamos imaginado, entonces qué hacemos ¿nos alejamos? Nooo, intentamos cambiar desesperadamente esa personalidad arrolladora que nos había fascinado a la distancia para convertirlo en un gatito faldero. Y si el alguien se resiste surge el inevitable por qué me haces esto?

En esto nos parecemos todos, chicos, chicas y trans, todos sufrimos del mismo mal, la autocompasión, que nunca, nunca, deberíamos exteriorizar. La cuestión es apoderarse de esos momentos de fascinación que pasan por la mente del otro en los temidos momentos de aburrimiento y usarlos en nuestro beneficio. Después de todo, es solo cuestión de práctica.










viernes, 19 de abril de 2019

Pesaj, el camino hacia la Libertad!!!!


Tres  pasos para lograr la libertad personal: Pésaj, matzá y maror

https://www.aishlatino.com/h/pes/m/Pesaj-Los-3-pasos-hacia-la-libertad-personal.html

Pronunciamos tantas veces la palabra "libertad" que hasta la vaciamos de contenido. ¡Quiero ser libre! anhelamos y automáticamente comienzan a desfilar en nuestro pensamiento aquellas obligaciones que creemos que lo impiden: familia, trabajo, etc., etc.. La libertad es una elección y una elección que duele porque elegir implica también perder aquello que quedó del otro lado. La libertad, creo, exige también dejar atrás la "culpa", maldita culpa que siempre nos acompaña, porque al final siempre se trata de elegir entre las necesidades de los otros y las nuestras. Algo así como dividir las aguas entre ellos y nosotros y elegir o elegirse.

"Libertad", extraña palabra que en mi imaginario suena a algo así como a "soltar amarras". Yo imagino un barco que logra liberarse de su ancla, un ancla pesada de hierro fuerte que lo ata a un puerto aparentemente seguro pero rodeado de murallones y comienza a surcar por las olas prometedoras hacia...... Esa es la pregunta ¿Hacia dónde queremos ir? ¿Hacia dónde yo quiero ir?

¿Sabían los israelitas que cruzaron el desierto durante cuarenta años adónde iban, o simplemente Moisés eligió por ellos? Creo que la respuesta se acerca más a la segunda opción, porque muchas veces se rebelaron y construyeron becerros de oro que al menos les proporcionaron entretenimientos, el de la construcción y el de la adoración palpable. La Biblia no nos cuenta sobre las fiestas y las danzas con pandero, que seguro las hubo, para superar la ingestión de las hierbas amargas. Tampoco habla sobre el colorido de las tiendas, la brisa suave del atardecer, el momento de compartir el maná y aquel mucho más íntimo del amor en la penumbra. Esa postal se la saltearon. Supongo que esa travesía por el desierto fue una especie de lo que Marc Augé describe como un "no lugar", un  lugar de transitoriedad, un espacio-tiempo donde no hay nada que resolver, en parte porque otros lo resuelven por nosotros y en parte porque allí no se dan las condiciones para un asentamiento permanente; algo así como estar en un aeropuerto, por ejemplo. 

Elegir, realmente elegir, fue la decisión de salir de Egipto. Pero la decisión sobre el futuro destino les correspondió a Dios y  Moisés, su portavoz,  y esto los liberó de la culpa de una elección errónea. La travesía por el desierto no habrá sido tan mala, sabemos que a la Tierra Prometida solo las nuevas generaciones pudieron entrar. Mejor malo conocido, habrán pensado los viejos.  

Por mi parte, creo que cuando realmente sepa dónde esta mi "tierra prometida" voy a "levar las anclas" por mi propia cuenta. Mientras tanto, voy a continuar surcando las seguras aguas egipcias, cómodamente atada a una cuerda que me posibilitará un corto espacio de navegación (esa sensación de "ser libre con reparos") pero que no me va a permitir cruzar  más allá del horizonte conocido. Esto también duele. Esto es como seguir eligiendo la esclavitud.




lunes, 1 de abril de 2019

Las mujeres de las series: sometidas pero no aburridas

Y sigo sin terminar la lectura de Bachofen. Digamos que me cuelgo de otros intereses y ahora de Netflix. Me negaba a suscribirme porque  sabía que mi atracción por el cine me iba a deparar noches reducidas, como está sucediendo. Pero el mensajito tentador ofreciendo promociones y un mes gratis aparecía en mis correo, en mis redes y en cualquier ángulo del monitor. Entonces claudiqué.



Empecé con "Grand Hotel",...tan romántica y ellos tan lindos (!!!!), luego "Las chicas del cable", "La Catedral del mar" y ahora "La esclava blanca" y en todas las que elegí hay un denominador común, el sometimiento de la mujer por parte de padres, maridos, amantes, incluso hijos y hasta por parte de madres que se obstinan en reproducir el modelo familiar donde el hombre es el dueño y señor de su casa y de la vida de sus mujeres. Yo no busco el tema, el tema aparece; indudablemente "volvió para quedarse". La problemática sigue tan vigente como hace un siglo, dos, tres, trescientos, mil..... . Desde el tiempo en que los hombres se apoderaron del matriarcado y lo hicieron desaparecer (o al menos eso creen). Pero lo más curioso es que esas palabras, matriarcado, patriarcado, que suenan mucho en el lenguaje académico pero en el cotidiano parecen pasadas de moda, han vuelto a resurgir y hablamos hoy de patriarcado como si fuera la institución más cool del siglo XXI. ¿Será así, moda vintage?

 Simultáneamente al asunto del dominio masculino aparece, en las series de Netflix, el tema de la rebelión o, por lo menos, el de las estrategias que las mujeres utilizaron, en todas las épocas, para burlar los severos mandatos paternales y maritales y...darse un respiro, eventual o definitivo, que podía terminar en la muerte. Isabel Morant, feminista, historiadora y escritora española dice, refiriéndose a la mujer, que "una cosa es ser oprimida y otra es ser estúpida" y que en todos los tiempos el sexo femenino supo desplegar sus estrategias para enfrentarse al poder patriarcal. Aunque el argumento de las series de ficción que muestran como estas mujeres dominadas por un sistema opresor fueron capaces de rebelarse nos parezca exagerado, mujeres audaces y desenfadadas existieron siempre y no fueron pocas las que murieron bajo el garrote de sus padres y maridos cuando sus faltas se hicieron  públicas y sus afrentas demasiado ofensivas. 

Elizabet Fox-Genovese, historiadora norteamericana, relata historias similares a los hechos que dan forma al argumento de "La esclava blanca". Utilizando como fuentes los diarios íntimos y cartas que escribían las mujeres blancas de la gran plantación sureña, Fox-Genovese devela los secretos y anhelos que se escondían en el ámbito femenino de las haciendas. Esas fuentes revelaron también las relaciones antagónicas que se establecieron entre el ama blanca y la esclava negra en la competencia por la atención del señor de la plantación  Las esclavas africanas, cuenta Genovese, lejos de someterse pasivamente a los deseos del amo, desplegaron toda su sensualidad para obtener favores para ellas o para sus hijos, sensualidad que la mujer blanca, educada en el catolicismo, debía reprimir.  Pero, como sucede en la serie "La esclava blanca", cuyo nombre hace referencia a la similitud de la condición de la mujer blanca con la de los esclavos en el período colonial, también el ama blanca se despojaba de sus prejuicios en lechos ajenos al matrimonial donde dejaba de lado sus pudores y no pocas veces los placeres obtenidos eran proporcionados por sus propios esclavos.




El sexo, la sensualidad, siempre fueron "herramientas" de seducción utilizadas tanto por hombres como por mujeres. Nos guste o no a las mujeres de este álgido momento reivindicatorio, debemos aceptar que hoy, como ayer,  siguen siendo la principal estrategia femenina. No se trata de cuanto queramos mostrar o dejar de mostrar de nuestro cuerpo para seducir; como lo demostró Michelle Pfeiffer en "La edad de la inocencia", a veces el recato es la clave de la sensualidad.  Por otra parte, las obras de ficción, ya sean de cine o literatura, recrean otro fenómeno que sigue vigente, el de las artimañas femeninas cuando otra mujer se cruza en el camino de "su presa".  Mientras el hombre en general es leal con los de su sexo, nosotras las mujeres somos capaces de pinchar con alfileres a la rival de la cabeza a los pies o tirarla por las escaleras. Otro factor que hoy subsiste es el uso del posesivo, común en hombres y mujeres, para referirnos a nuestras ligazones familiares: mi marido, mi mujer, mi novio, mi hijo; no es Carlitos, Mariana o Serafín, el posesivo reemplaza el nombre del objeto humano poseido. Esto puede significar, o que la persona, la mujer en este caso, está orgullosa de su "clan", o que sin él, siente que pierde sus atributos, y eso implica que aún hoy, muchas mujeres sienten que son quienes son porque tienen al lado alguien a quien "posee" y las "posee". 





¿A que voy con esto? a que cuando miramos esas series que muestran los condicionamientos de antaño en las relaciones entre los sexos nos encontramos a nosotras mismas hoy, con toda una variedad de decisiones tomadas. Mujeres a quien la experiencia les ha dado la sabiduría de cumplir su rol sin violencia pero con firmeza, mujeres que encuentran en el hogar y en la posesión de su familia una muy válida realización, y aquellas que con desenfreno fundamentalista solo han dado vuelta la tortilla y perdido ese encanto que nos hace verdaderamente femeninas. 

jueves, 28 de marzo de 2019

Una mezcla de ideas sobre la Justicia

Yo había prometido una segunda entrega de Bachofen, a fin de poder descular por qué y cómo se había terminado el matriarcado. Pero este buen hombre ha escrito más de 500 páginas y todavía no llego al final.  No es que no pueda adelantarme como suelo hacer con las novelas. Sí, cuando me atrapa la escritura de una novela, su forma, pero estoy ansiosa por llegar al final, lo leo y así después puedo dedicarme a saborear el contenido. Con Bachofen me pasa lo mismo, pero como es un trabajo científico, si anticipo el final seguro que en el medio me pierdo de algo importante que puede modificar mis conclusiones. Por lo tanto, postergo mi entrega sobre el matriarcado y solo quiero hacer una rectificación: Bachofen no era antropólogo, por lo menos no lo era en un principio, era jurista, pero le gustaba husmear en fuentes antiguas del Derecho. También le gustaba visitar antiguos monumentos funerarios y es a través de esa mezcla de intereses que llega a la arqueología; porque era así como se conocía esta ciencia en su época; la denominación de antropología va a surgir muchos años después y va a separar la disciplina en dos especialidades diferentes, la que busca el pasado en huesos y artefactos y la que participa observando y analizando la cultura viva.

Pasando a otro tema, hoy fui al dentista, o al odontólogo si prefieren, y conversando sobre culturas diferentes, la nuestra y la alemana por ejemplo, me comentó que Berlin era una ciudad sucia y descuidada, casi como Mar del Plata. Me cuesta creerlo, en parte porque en Berlin nació Benjamin, lo cual no tendría mucho que ver ya que en Mar del Plata nació Piazzolla y, así y todo, es una ciudad sucia y descuidada, cada vez más descuidada. Por otra parte, nunca estuve en Berlín, pero sí en Dublín, y una de las cosas  que me gustaron de la ciudad irlandesa fueron los camioncitos que se ocupan constantemente de la limpieza de las calles. Si en Dublin las calles están limpias y regadas, por qué en Berlín no?? Pero continuando con la conversación del dentista, él me decía que lo que tiene de particular Berlín es que está en Alemania y si en Alemania hay algo que funciona es la justicia, y porque la justicia funciona bien, también la economía funciona bien. Es lógico, por carácter transitivo, como en las matemáticas, si la justicia funciona bien el resto anda sobre ruedas. "Nadie saca los pies el plato" decía el dentista, todos pagan sus impuestos, los que roban van presos y los corruptos son investigados y castigados. Cómo aquí!!!!

No, como aquí no. Aquí la corrupción pasó de ser un delito a ser una estrategia política. Por ejemplo, cara a las elecciones, un ciudadano prontuariado puede ser candidato a un cargo público si al oponente le conviene su presentación. Más ejemplos, en este país la AFIP exige a un ciudadano común la justificación de los fondos con los que adquirió un Fiat modelo 70, pero hace la vista gorda al ostentoso e inexplicable enriquecimiento  de políticos y gremialistas. En estos últimos años a la SIGEN (Sindicatura general de la Nación) se le pasaron por alto los gastos excesivos o innecesarios que efectúan los organismos públicos, como las nuevas credenciales de PAMI que deben de haber costado una fortuna y no sirven para nada. Supuestamente se emitieron tarjetas para que los profesionales tengan acceso directo a los datos del usuario, pero no existe la infraestructura que facilite dicho acceso, es decir, no hay donde meter la tarjetita ¿Quién fue el inútil que inventó esto o quién se enriqueció con su emisión?  Otro tema importante, y muy importante, es la Justicia; esa institución que en Alemania funciona tan bien, en nuestro país se ha convertido en un vergonzoso nido de coimeros. Yo creo que ha llegado la hora de quitarle la venda, a esa señora, para que vea como ha sido traicionada por sus servidores. Es decir, muchos de los que están afuera tendrían que estar adentro y, tal vez, viceversa.

Y nosotras, las mujeres ¿nos vamos a limitar a una burda guerra de pañuelos  cuando aquí, en este país, hay tanto para reclamar? Creo que debemos aspirar a ocupar espacios más amplios de demanda y si queremos leyes justas, que contemplen a todos los sectores sociales, se debe previamente sanear el ámbito de aquellos que están ocupados en hacer que las leyes se cumplan. Es decir, las leyes que ya están en vigencia son justas, los que no son justos son los que representan al Poder Judicial. Estos señores no quieren el bien común, solo quieren acrecentar sus bolsillos y sus prerrogativas, que ya es una moda por estos lares y una moda bien vista, ya que nadie se escandaliza. Todo cambia, todo se transforma, hasta la moral de los argentinos. De los que ocupan los cargos de poder y de los que los llevan a ocupar esos cargos, o sea nosotros.

En general, las demandas de las manifestaciones y movilizaciones sociales están dirigidas al Ejecutivo. ¿Qué tal una movilización para poner en evidencia a los inamovibles jueces y fiscales que  avergüenzan el ejercicio del Derecho? Ellos creen estar actuando en las sombras, ya no, todo ejercicio de la cosa pública está en el escenario, como un espectáculo más de esta forma de vida que ha perdido toda intimidad. Entonces, si queremos que la economía funcione, hagamos que funcione la justicia. Y si funciona la justicia la Constitución se cumple ¿Alguien recuerda el Preámbulo, que los de mi generación se sabían de memoria y que las nuevas generaciones, es decir, la posteridad aludida por la Carta Fundamental ignora? Solamente conque funcionen las intenciones del Preámbulo este país daría un giro de 90 grados, entonces, a instruirse, o por lo menos a googlearlo!!!



Biblioteca Mayor de la Universidad de Córdoba (Argentina)





martes, 22 de enero de 2019

Bachofen

 
Johann Jacob Bachofen. El es el culpable del cambio de nombre de mi blog, bueno, indirectamente; en realidad los culpables son los grupos, o el grupo, o el colectivo, o los colectivos feministas que se arrogan la representación de todas las mujeres cuando en la realidad existe un grupo mayoritario que no se siente identificado con ellos. Tampoco se siente identificado con las anti, anti feministas, anti aborto, anti trans y anti todo. Y en ese grupo entro yo. 
   Nosotras, las que no nos embanderamos, también queremos hacer escuchar nuestra voz, más pausada, en un tono más armonioso -o al menos es lo que pretendemos- porque tenemos mucha experiencia transitada y mucho para decir en este campo de controversias en que se ha convertido la "lucha de géneros".

    Pero Juan Santiago, que nació en Basilea en 1815, fue un antropólogo que tuvo la virtud de adelantarse a estos tiempos y encontrar la raíz de estos actuales debates y colectivos que son, por supuesto, producto de la violencia tradicional y consentida de otros tantos "colectivos masculinos"; aclaro, algunos, no todo el universo masculino es así, ni mucho menos.
  Mi amigo Walter (Benjamin), define el trabajo de Bachofen como profético. Las profecías científicas, explica, son aquellas que van a servir de base y soporte a las predicciones científicas, es decir, aquellas investigaciones que, si bien se apoyan básicamente en herramientas científicas, acuden secretamente a trabajos de índole menos rigurosa aunque públicamente los hayan desestimado. Estos trabajos, los científicos, raramente son leídas por el gran público.

  Por mi parte dudo que estos colectivos hayan leído alguna vez a Bachofen que, como dijo Benjamin, más que científico era un profeta. Yo llegué a él de la mano de Benjamin, como llegué a tantos otros intelectuales. En el momento que lo leí yo trataba de descifrar la conexión entre ambos. Ayer lo recordé, a Bachofen, lo desempolvé y encontré algunos postulados que vale la pena compartir, porque a lo mejor permiten que este simple blog, iniciado por mí sin ningún propósito, encuentre uno ahora y lo haga más significativo.

Bachofen dice, por ejemplo, que este antagonismo entre lo masculino y lo femenino, estas luchas entre matriarcado y patriarcado, existen desde la prehistoria. Muchos cientistas sociales lo van a discutir posteriormente, pero Bachofen lo dijo alrededor de 1840 y esto lo hizo un precursor de la temática. A partir de ir comparando las mitologías antiguas, Bachofen descubre que en todas se establece un enfrentamiento entre los principios masculinos y los principios femeninos, y también delimita sus vinculaciones con elementos de la naturaleza y el cosmos: mientras la mujer está vinculada a la noche,  a la luna y a la tierra, el hombre se relaciona con el día, el sol y el mar (agua). "El reino de la mujer es el reino de la materia mientras que el hombre halla su morada en el reino del espítiru". Yo, en realidad, hubiera jurado que era todo al revés. Les recuerdo que Bachofen llega esa conclusión después de comparar los mitos antiguos.  Tampoco sé muy bien si esto es bueno o malo, nosotras, las mujeres, producto de una educación patriarcal, pensamos que la noche y la materia son factores malos, "oscuros", en realidad, el que anda de noche, por la calle, haciendo maldades es el hombre, dirían nuestras madres ancestrales, pero ¿no será que en realidad ellos se la pasan bomba y que la noche se nos ha negado precisamente por ello?. Conclusión, si hoy por hoy, la noche es patrimonio de lo masculino y en la prehistoria lo era de lo femenino ¿será que nos han robado algo que nos pertenecía? ¿será ese el principio del enfrentamiento? ¿será que el patriarcado se quedó con nuestros atributos?

Sin embargo, páginas después, Bachofen complica la historia. Mientras encuadra al mundo femenino en la religiosidad, la generalidad y el sentimiento, adjudica al mundo masculino, la racionalidad, la individualidad, el espíritu, el Derecho y la Cultura. En definitiva, Derecho y Cultura no se avienen con la religiosidad y el sentimiento, por lo cual, de noche o de día las mujeres somos tildadas de bobas,  y esto sucedía tanto en el mundo antiguo o en lo que Bachofen creyó o descubrió en los mitos antiguos y en el mundo moderno, hasta hace poco tiempo (?).

Pero ¿quién adjudicó esos atributos a cada sexo sino un hombre? ¿y cuándo fue? ¿antes o después del matriarcado?

Estos principios contenidos en el mito provocaron un enfrentamiento entre dos Civilizaciones, la pre helénica y la helénica -dice Bachofen- y parece que, el caso griego, sirvió de ejemplo a toda la humanidad.

Pues, a seguir leyendo a Bachofen y ya les contaré que pasó con nosotras las mujeres prehistóricas en la próxima entrega.


Bibliografía: Prólogo del libro en cuestión, autoría de María del Mar Llinares García