Y empezó el periplo, largo, triste, conflictivo. Mientras estás buscando no te das cuenta, te mueve la esperanza, o mejor dicho, el deseo.
En la última celebración de Janukah, el rabino invitado estableció una diferencia entre la esperanza y el deseo. Esperanza es esperar qué algo suceda, es estarse quieto en la espera. El deseo es lo que moviliza, el imperioso deseo de que las cosas sucedan en ese mismo instante. Los judíos no estaban esclavizados en la época de los griegos pero no podían practicar sus rituales. El deseo de volver a su cultura hizo que se organizaran y vencieran al ejército griego.
Nosotros tampoco nos quedamos quietos. Esa misma noche fuimos a la comisaría de Carrodilla, como nos habían indicado en Potrerillos, pero de ahí nos mandaron a la de Luján de Cuyo y allí esperamos horas hasta que nos atendieron. Primero le tomaron declaración a tu mamá, después entré yo y conté lo que sabía, lo que había dicho Rocío, las escondidas de Pedro, el enojo del comisario, las primeras mentiras de Darío, todo ese algo de silencio dudoso que se había empezado a gestar en Potrerillos. No sé que hicimos después, si nos fuimos a dormir, si pudimos dormir. Pero al otro día me llamó Rocío, insultándome, porque la habían llamado a declarar. "Voy a contar toda la verdad", gritaba. "Eso es lo que queremos, Rocío, que cuentes toda la verdad, porque nada cierra". Después comenzaron las versiones de los vecinos; que "lo tiraron al río", que "se lo llevó la policía", pero cuando los llamaban a declarar desmentían todo. Que te vieron en la villa, que ibas vestido de esta manera, que ibas vestido de la otra. Qué eras un buen pibe, que eras una mierda, que trabajabas en la base, que no trabajabas, que aprendías rápido, que no aprendías, que no estabas certificado como guía. Y sí lo estabas, habías aprobado el examen y antes habías trabajado duro para juntar los dólares que salía la certificación, pero hasta el que te la otorgó lo desmintió y no le quiso dar después el certificado a tu vieja, porque a vos tampoco te lo había entregado (tenía que llegar de no sé donde).
La versión fue cambiando a medida que muchos de los testigos se vieron involucrados en la causa, porque ya había una causa. Y de pronto, nadie en Potrerillos nos conocía, nadie sabía quiénes éramos. Habíamos caído en la villa como peludo de regalo y nunca nadie había hablado con nosotros, sólo nos conocían de pasada, sólo nos saludaban porque éramos vecinos. Los Moyano no te conocían, la Rocío no se acordaba que cuando había algo para "consumir" te iban a buscar a casa y vos no querías ir. A mi me parecía raro y pensé que Rocío te buscaba para otra cosa, después me di cuenta. Ni se acordaban que te conocían desde que eras chico y tampoco se acordaban de los días que pasabas en su casa cuando ibas de vacaciones a Mendoza. El Tony decía que la mañana del domingo fuiste a pedirle plata y te echó, porque fuiste de mala manera y su hija pequeña estaba presente. El "Blanquito", que esa mañana estaba mirando con Tony un partido de futbol dijo que Tony no te hizo entrar, que él le preguntó quien era y Tony dijo "era Dante"; el "Blanquito" también dijo que la hija del Tony no estaba, o estaba durmiendo, porque nunca la vio. Entonces, en otro testimonio Tony se acordó que su hija no estaba.
Emiliano, el dueño de la base comenzó diciendo que eras un pibe bárbaro, que aprendías rápido, que eras educado, que cumplías órdenes sin protestar, y terminó satanizándote como tantos otros. Jorge, el que te presentó en la base, el que te consiguió el trabajo, tampoco se acordaba de vos. Se fue de viaje y cuando volvió ahí estabas, no sabía quien eras. Otro que misteriosamente se fue de viaje cuando comenzamos a buscarte fue Pedro. ¿Raro, no?
Pero había guías de San Rafael que te conocían y contaron otra versión, de la pelea, de los golpes que te dieron, de los golpes que te dio el fotógrafo, que para suerte de él no me acuerdo el nombre, porque lo llamaban por un apodo, ¿era el Chapa? ¿por lo chapita que estaba? Ya me voy a acordar. Los guías de San Rafael que habían ido a la fiesta contaron y sostuvieron una versión diferente y, qué raro, nadie la tuvo en cuenta. También Charly, un guía de Potrerillos contó una versión diferente, igual a la de los guías de San Rafael. Diez días después apareció muerto en el río. ¿Nadie asoció?
Los turistas que habían hecho bajadas de rafting guiadas por vos le escribían a tu mamá palabras de aliento por facebook. Le decían que te recordaban, que recordaban tu amabilidad y tu simpatía. Siempre fuiste un tipo carismático. Las chicas se derretían por vos. Las amigas de Lucía andaban todas detrás tuyo. Algunas estaban aprendiendo a kayakear con vos y se acercaron para decirme que siguiéramos a fondo con la investigación, que ellas sabían que algo raro había pasado, se ofrecieron como testigos, pero, oh, casualidad, los oficiales notificadores nunca encontraron sus direcciones.
Un día aparecio en you tube un video de la pelea en la Moon Fest, todos lo vimos, pero al otro día desapareció. También desaparecieron muchas fotos que habían posteado en facebook. Sobre todo desaparecieron las fotos en las que aparecías haciendo bajadas de rafting o en momentos con tus compañeros de trabajo. Esas desaparecieron todas.
Tu mamá hizo imprimir carteles y los empezamos a pegar por las plazas y calles de Luján y Mendoza. Mi prima Laura empapeló Córdoba con tu cara. Un periodista de Telam Mendoza, que no pudo publicar nada hasta que salió la autorización judicial, nos ayudó sin embargo en la difusión
Esa es otra parte de la historia, pasaban los días y la búsqueda no se hacía oficial. El fiscal de Luján de Cuyo no aparecía por ningún lado. La autorización para las publicaciones no salía. Los medios no querían difundir sin la autorización del fiscal. Era un fiscal a cargo, porque el titular había salido de vacaciones. Pero el a cargo brillaba por su ausencia. Y ahí comenzó el segundo periplo. Acudimos, la mayoría de las veces sin respuestas, a órganos y funcionarios judiciales, al "ente" de Asistencia a la Víctima, a la Municipalidad de Luján, nadie nos dio bola. Tuvo que intervenir un juez federal de Mar del Plata para que todo el engranaje judicial se empezara a mover. Otro peregrinaje, tan largo, que va en la próxima entrega.
Todo esto sucedió a un año del asesinato de Alberto Nisman, y recuerdo que nosotros nos decíamos, si a la familia de Nisman no le dan pelota, a nosotros, qué. Por eso, cuando este 18 de enero salga a reclamar justicia por Nisman, también voy a reclamar Justicia por Dante.



