El por qué de este blog

Por qué este blog? porque nosotras, las mujeres que no nos embanderamos, también queremos hacer escuchar nuestra voz, más pausada, en un tono más armonioso -o al menos es lo que pretendemos- porque tenemos mucha experiencia transitada y mucho para decir en este campo de controversias en que se ha convertido la "lucha de géneros". E invitamos a aquellas compañeras que se sientan identificadas con nuestra postura a colaborar en nuestro blog con sus comentarios.

lunes, 2 de septiembre de 2019

Bachofen II ¿Entre Lilit y Eva, qué pasó?

Cuenta la leyenda y también el Génesis (1:27) que Dios creo al hombre a imagen suya, varón y hembra los creó. Pero esta hembra primigenia, que se llamó Lilit, se escapó del paraíso.


Lilit, período Babilónico
En la página siguiente, el Génesis vuelve sobre el tema explicando cómo Dios creó al hombre (del polvo de la tierra) y cómo fue creada una segunda mujer, Eva:  Entonces Dios hizo caer en un sueño profundo a Adán (así se llamo el supuesto primer hombre) y mientras este dormía tomó una de sus costillas..., y de la costilla que Dios tomó del hombre hizo una mujer.

 Cuando la vio, Adán, recordando su experiencia anterior, decidió asegurar su posesión...esto es ahora hueso de mis huesos y carne de mi carne; esta será llamada Varona porque del varón fue tomada (Génesis 2: 21,23).  No sé si Varona se cambió de nombre y se puso Eva, o si hubo una tercera mujer,  pero sí está claro que  Eva era también una mujer de recursos a quien tampoco le gustaba el Paraíso, por lo tanto se las ingenió para salir de allí  y tentar a Adán para que siguiera sus pasos. 

 El mito hebreo y no el Génesis, cuenta que Lilit, la primera esposa de Adán, lo abandonó para irse del Edén, porque seguramente ya estaba aburrida de tanta beatitud, y se instaló a orillas del Mar Rojo junto a sus hijos. Allí consiguió un buen amante, Samael y juntos se dedicaron a poblar la Tierra, colaborando seguramente con Adán que, junto a Eva, la nueva,  estaba abocado a la misma función.
Como no podía ser menos, porque esta es una leyenda patriarcal, Lilit termina convertida en un demonio que engendra hijos con el semen que los varones derraman en las poluciones nocturnas.

Sin embargo, si uno lee con atención, hay varias cuestiones que surgen de la historia bíblica:

1) A Dios no le salían bien las mujeres, todas resultaban casquivanas y sobre todo muy independientes.

2) Algo malo tenía el Edén (paraíso) que las mujeres querían escapar de allí.

3) El hombre no se las arreglaba solo, había que fabricarle mujeres que le dijeran lo que tenía qué hacer, si no, no movía.

4) Ya sea que Dios las hiciera de polvo o de costillas masculinas las mujeres tenían su propia idiosincrasia.

Ironías aparte, la historia bíblica de la creación es una evidencia más de que antes del patriarcado existió el matriarcado, tal como dice Bachofen.

Al fin he retomado la lectura de Bachofen. Para los que no saben quien es los remito a la entrada sugerida. De paso aprovecho para rectificar una información; en la entrada anterior yo presenté a Bachofen como antropólogo; en realidad era jurista, y fue precisamente adentrándose en las fuentes jurídicas mas antiguas como comenzó a incursionar en la arqueología. Si bien en esta obra Bachofen no se refiere especialmente a la Biblia, y no creo recordar que figure entre las fuentes que menciona; señala sin embargo algo muy significativo, existen fuentes que implícita o explicitamente, permiten detectar  la existencia del matriarcado.  Partiendo de la certidumbre que el Derecho se asienta en la autoridad del paterfamilia, comenzó a buscar el origen de esa práctica. Así descubrió que existió un sistema jurídico más arcaico basado en la autoridad de las madres.
Por supuesto no les voy a bajar aquí toda la teoría de Bachofen, solo comentarles que, basándose en el mito y en fuentes arcaicas, deduce cuatro etapas en la Historia de la Civilización Humana

1) Hetairismo: Los hombres dominan por la fuerza y las mujeres están sometidas a sus caprichos

2) Civilización amazónica: Reacción violenta de la mujer hacia el dominio del hombre

3) Ginecocracia:  Una etapa de mayor organización en que la mujer crea un sistema legal, el Derecho Materno basado en los lazos de sangre y el predominio de la maternidad.

4) Patriarcado: Se instaura una nueva etapa en que, según Bachofen, los "valores" masculinos permitieron el desarrollo del "Derecho Civil" (frente al "Derecho Natural Matriarcal"), de la Racionalidad y de los aspectos superiores de la cultura. 

Bachofen, aunque militaba en las filas del patriarcado, descubrió que las fuentes y mitos pre helénicos registran genealogías matrilineales (es decir que el árbol genealógico se arma a partir de la linea materna), también pudo deducir, que el derecho sucesorio pre histórico beneficiaba a las mujeres y que estas debían asegurar la dote de sus hijos y hermanos varones. Por otra parte, y esto es lo más importante, las fuentes históricas, las que hablan del origen de los diferentes pueblos, niegan el sistema matriarcal pre existente, más aún, ni siquiera lo mencionan y esta negación, violentamente simbólica, señala Bachofen, prueba precisamente su existencia. Para este autor, los mitos no solo expresan los principios de la civilización que los crea, sino también que estos pueden conservar ideologías de civilizaciones anteriores. Así, irá descubriendo como en todas las mitologías se establece un enfrentamiento ancestral entre los principios femenino y masculino.

 Al leer su artículo pude descubrir que la Biblia, y específicamente el Génesis, es otra de las fuentes que muestra la existencia de una civilización matriarcal, negándola. ¿Por qué?  Se puede creer en Dios o no, se puede ser religioso o no, pero ahí está escrito que hubo un primer hombre y una primera mujer (o dos según el mito) que se enfrentaron por sus derechos en un lugar llamado Edén o Paraíso. El mito más que la fuente descubre que hubo otros hombres y otras posibilidades afuera del Paraíso que las mujeres no dudaron en aprovechar. Posteriormente, un hombre, escritor de Biblias, decidió adjudicarle a Dios la responsabilidad de crear una nueva mujer, "sangre de la sangre y hueso de los huesos del hombre", para que lo respetara y obedeciera. Con ella debía surgir una nueva civilización en la cual la mujer que osara rebelarse sería convertida en un demonio o en una estatua de sal.

¿Qué paso entre Lilit y Eva? Entre el nacimiento de la primera y la construcción de la segunda pasó el matriarcado. En el comienzo del Génesis, Dios creó al hombre y la mujer al mismo tiempo,  los creo a su imagen y semejanza, les ofreció las mismas prerrogativas y les regaló un Paraíso. Eran dos seres diferentes y autónomos. Sin embargo Lilit era por naturaleza una inconformista; eligió donde y con quien vivir e impuso sus leyes. En el capítulo siguiente los escribas deciden vengarse del desacato femenino y borraron de un plumazo la existencia del matriarcado. Comienza una nueva civilización, que mantiene la idea de un varón  vivificado con el aliento divino e introduce la concepción de la mujer creada con un hueso de la costilla del hombre. Los escribas van más lejos, castigan a Eva por la insumisión de Lilit y la expulsan del Paraíso, la condenan a parir con dolor y a avergonzarse de su desnudez.  Adán, que también es expulsado,  es acusado por asociación ilícita y condenado a sudar por el resto de su vida.  Ninguno de los dos se salva de los castigos, pero Adan recibe un premio, es nombrado jefe de la tribu.

Eva nunca se resignó a la sumisión, como dice la canción de Silvio Rodriguez


Eva no quiere ser para Adán
la paridora pagada con pan.
Eva prefiere también parir
pero después escoger donde ir.. .


...y  dejó su impronta en la nueva civilización, especialmente la hebrea. La religión judía es matrilineal, la categoría de judío la da el vientre materno,  aunque el vástago lleve el apellido del padre. Contradiciendo esa realidad el judaísmo ortodoxo ha puesto a la mujer en segundo plano, pero los tiempos pasan y nuevas vertientes del judaísmo han tenido que reconocer los derechos femeninos. 

Esto no termina aquí. Seguiremos con Bachofen algún día de estos, vaya a saber qué nuevas cosas nos revela su lectura. Siempre es bueno desempolvar los clásicos. Mientras tanto, amigas, vamos descubriendo que siempre, desde el momento de la creación, nuestro destino fue luchar por nuestros derechos y que ningún obstáculo nos hizo resignar o postergarlos, sea  cual sea el camino que hubiéramos elegido. 











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