Justo en el post anterior hablaba de mi infancia, y dije que había tenido una buena infancia, lo cual es cierto, pero me olvidé de los miedos....que me hicieron sentir, seguramente sin ellos saberlo, algunos maestros y directores.
Yo, que ya atravieso una larga tercera edad, comencé la escuela primaria durante el primer gobierno peronista. Durante ese período aprendíamos a leer y escribir con libros muy parecidos a los que muestran estas figuras. Aprendíamos a leer y al mismo tiempo absorvíamos la propaganda política que nos imponía el estado nacional.
Mi papá era un férreo militante radical, por lo tanto, yo no desconocía los epítetos que merecía en nuestra casa el presidente y su señora esposa, y esa contradicción "ideológica" que se producía entre mi casa y la escuela me hacía temblar. Yo tenía un miedo terrible de que alguien, el padre de alguno de mis compañeros que vivían en nuestra cuadra, hubiera escuchado las diatribas de mi viejo y le dijera "a la maestra" que nosotros "no éramos peronistas". Esto traería, según mi infantil percepción, la consecuencia de que toda la familia fuera a parar a la cárcel. En algún momento mi hermana y yo encontramos la forma de eludir las supuestas detenciones: escondernos debajo de la mesa (mesa sólida de antes, con mantel largo) cada vez que mi padre revisaba nuestros cuadernos o miraba el libro de lectura. Pero ¿qué sería de nosotros si se llevaban en cana a mis padres? a los dos, porque mi mamá lo acompañaba en su protesta y también mi tía, que para conservar su trabajo en la Municipalidad de Buenos Aires se había visto obligada a afiliarse al partido peronista y a comprar "La razón de mi vida", libro que supuestamente había escrito Eva Perón. Para nosotros no había salvación posible.Ni en el cielo ni en la tierra. Porque a los ocho años, cuando comencé a prepararme para mi primera comunión y descubrí que mis padres no iban a misa los domingos (tampoco nosotras) y no respetaban las "fiestas de guardar", supe que estaban condenados al infierno. Con mi hermana lo arreglamos fácilmente; el día de la primera confesión confesamos nuestras inasistencias, rezamos diez ave marías, fuimos perdonadas, y por un período no demasiado largo cumplimos con el rito dominguero. Pero nuestros padres, que se negaron a nuestros reclamos, no tenían salvación.
¿Qué quiero decir con esto? Que no todo el mundo piensa igual y que un maestro no puede inculcarle a sus alumnos menores de edad ninguna ideología, porque en la mente del niño se crea una contradicción y en su imaginación una distorsión de la realidad, que no es igual para todos. En la mía, ya fuera por antiperonistas o por flojedad religiosa, mis padres eran diferentes a los otros y merecían la cárcel en la tierra y el infierno en la otra vida, y eso me hizo sufrir muchísimo, si ellos eran diferentes, yo también era diferente, por lo tanto estaba en la mira de todos mis vecinos, compañeros y maestros.Años después, descubrí que no todos mis vecinos eran peronistas y que ninguno iba a misa los domingos. Pero ya no me importaba, porque yo tampoco era peronista y había cambiado de religión a una menos exigente. Seguramente muchos de mis maestros tampoco eran peronistas y putearían por lo bajo cuando les llegaban los consabidos cuadernillos. Como hoy, cuando llegan los cuadernillos de Cetera para que los maestros le expliquen a los alumnos la desaparición de Santiago Maldonado.
¿Qué puede explicarle un maestro a un niño de Educación Inicial, o de tercero, o de quinto sobre un conflicto del que no se terminan de conocer las causas, el origen y el desenlace, o aunque se conocieran? ¿Le puede un maestro explicar a un niño qué es la política, qué son los políticos y cuáles son sus estrategias eleccionarias, para "contextualizar" el caso Maldonado? ¿Como le explica un maestro a un niño que el dolor por una desaparición o una muerte puede ser desvirtuado por la propaganda política? ¿No es mejor hacerles conocer los Derechos de los Niños, que además no se cumplen en su mayoría, y dejar que sus padres decidan qué cosas y cuáles no, debe conocer el niño en relación a los sucesos nacionales?. Cómo dice Urtizberea, "dejemos que los niños sean niños" y si algún padre quiere que su hijo sepa qué pasó con Maldonado que se lo explique él y que incluso lo lleve a una manifestación. Pero hay ciertas responsabilidades que no competen a la escuela y eso nos debe quedar claro a todos. Aún a los militantes de los Derechos Humanos, muchos de los cuales no parecen haberlos leído nunca.
Algunos de los principios de la Declaración de Derechos del Niño dicen:
"El niño disfrutará de todos los derechos enunciados en esta Declaración. Estos derechos serán reconocidos a todos los niños sin excepción alguna ni distinción o discriminación por motivos de raza, color, sexo, idioma, religión, opiniones políticas o de otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento u otra condición, ya sea del propio niño o de su familia".
"El interés superior del niño debe ser el principio rector de quienes tienen la responsabilidad de su educación y orientación; dicha responsabilidad incumbe, en primer término, a sus padres".
"El niño debe ser protegido contra las prácticas que puedan fomentar la discriminación racial, religiosa o de cualquier otra índole. Debe ser educado en un espíritu de comprensión, tolerancia, amistad entre los pueblos, paz y fraternidad universal, y con plena conciencia de que debe consagrar sus energías y aptitudes al servicio de sus semejantes"
"El niño debe gozar de los beneficios de la seguridad social. Tendrá derecho a crecer y desarrollarse en buena salud; con este fin deberán proporcionarse, tanto a él como a su madre, cuidados especiales, incluso atención prenatal y postnatal. El niño tendrá derecho a disfrutar de alimentación, vivienda, recreo y servicios médicos adecuados".
"El niño debe disfrutar plenamente de juegos y recreaciones, los cuales deben estar orientados hacia los fines perseguidos por la educación; la sociedad y las autoridades públicas se esforzarán por promover el goce de este derecho".
"El niño tiene derecho a recibir educación, que será gratuita y obligatoria por lo menos en las etapas elementales. Se le dará una educación que favorezca su cultura general y le permita, en condiciones de igualdad de oportunidades, desarrollar sus aptitudes y su juicio individual, su sentido de responsabilidad moral y social, y llegar a ser un miembro útil de la sociedad" (Y eso no se logra imponiendo las ideas de un gremio partidario)
Cuánto más importante es hacer jornadas sobre "Discriminación", los casos de discriminación entre niños aumentan cada vez más en las escuelas; sobre su derecho a expresar sus opiniones y ser escuchados; sobre la importancia de la solidaridad, ejemplificada en las pequeñas acciones cotidianas. Qué se yo, hay tantas cosas para contarles a los niños que ellos pueden comprender, y que no se las explican.....









